La Ventanita de Tucho
Eduardo Velásquez García
tuchovmanta@yahoo.es
“¡Tiempo de bachilleres…!”
Históricamente, la culminación de la enseñanza media, con el cual se logra el grado de bachiller, data desde la edad media; se atribuye el inicio, al clero regular, quienes en sus monasterios, se preparaban para debatir con las restantes cofradías ideológicas y grupos creyentes desiguales que existían en esa época.
A partir del perfeccionamiento de la iglesia católica, floreció la clerecía, creándose las escuelas episcopales, que no sólo preparaban teólogos, también el estudio de las ciencias y artes liberales reconocidas por la iglesia; surgiendo de este modo el trivio, que apuntaba a la enseñanza de la gramática, retórica y dialéctica; en consecuencia, las ramas de etimología, ortografía y prosodia; literatura y los procesos del lenguaje; incluía materias jurídicas, morales; además, filosofía y lógica.
En algunos países al título de bachiller le adjudican otra connotación; mientras que en nuestra querida patria, es el reconocimiento para quien concluye su etapa secundaria o colegial; en ocasiones que he podido asistir a estas ceremonias, que ofrecen padres, familiares y a veces los padrinos de los graduados, en la intervención los jóvenes agasajados, evocan anécdotas durante el período estudiantil; afloran nombres de compañeros, profesores y los “insalvables” apodos; “sin querer queriendo”, los graduandos, trasladan a los asistentes, a revivir ese ciclo maravilloso, único y exclusivo que también experimentamos.
Sin duda, se mezclan sentimientos de tristeza y alegría, al recibir el anhelado título de bachiller; de allí en más, significa el espacio prominente para emprender el futuro. Incluso, más de uno de esos relatos, nos “aguijonea” sentimentalmente; escuchar el agradecimiento al “Gran Arquitecto del Universo”, a progenitores y en algunos casos a parientes cercanos; propuestas y promesas; de la manera espontánea como fluyen las palabras y los hechos, provoca algún “sollozo” a quienes atentamente “paramos la oreja”, respetando al expositor.
“¡Puchas!” imposible olvidar a los compañeros de colegio, pasará el tiempo, vivirán siempre en el recuerdo; aunque no sea frecuente verlos; los sobrenombres, esas “chapas”, están “revivas” en la “biblioteca craneal”; el “disco duro” hacen que se perennicen. Varios “panitas” se encolerizaban con el “alias” ¡híjole! si podían hacerlo, te “sacudían” de un “sopapo”; ojalá y al transcurrir los años ya no se enojen.
“Desenterraré” algunos de esos apelativos: “cara de empanada, seco de chivo, boca de chauchera, pelo de choza, serrana meona, oreja de paila, tuerto, chancleta, pata de palo, bacinilla, perro vago, palomita triste, cara de chancho, torpedo, engreído, gorila, renacuajo, patucho, indio, pata de trinche, hermano gallinazo, mono seco…”; sin duda, provocaban risa y por supuesto, de la misma forma encendía el estado de ánimo del ofendido, que en varias ocasiones desafiaba al “sarcástico” a la “puñetiza”; la “pelea cantada”, con la clásica frase “chócala para la salida”…Felicitaciones y gracias graduados, por hacernos recordar nuestros gratos momentos estudiantiles…¡Ah! Éxitos muchachos…
RECORDANDO LO NUESTRO
"Tucho" da la mas cordial bienvenida a este blog; creado para ser comunicador de experiencias , viencias y caminos recorridos, otras de historia; de un pasado fundamentado el presente y proyectandonos al éxito , pretendiendo sociabilizar con el mundo y direccionando un futuro prominente. No olvidando que: " la imaginacion es el signo del hombre cerador y el equilibrio emocional la caracteristica del hombre maduro".
Gracias por compartir
Gracias por compartir
....eSPERO esta sea una oportunidad para recordar lo nuestro....
ResponderEliminarGracias por compartir
Todos los esfuerzos son meritorios, mucho mas para quienes hemos pasado de moda, mas sin embargo, sentimos que hemos colaborado con nuestra presencia en el umbral de la vida.... Toda experiencia es válida, aprovecha todas las herramientas que hoy te facilita para navegar.
ResponderEliminarTenacidad y valentía es lo que nos falta, asume el reto, vuela... Volaré alto!!!!